
Érase una vez, un niño llamado Andrés. A este niño no le gustaban las Navidades porque los reyes magos nunca le traían los regalos que pedía.
Muy enfadado, este año volvió a escribir a los reyes magos. La carta decía así:
Queridos Reyes Magos, soy Andrés, y como no me traéis los regalos que os pido, este año me declaro en huelga y no voy a pedir nada.
Entonces, cuando llegó el día de reyes por la mañana, su hermano pequeño, llamado Enrique, despertó a su hermano Andrés:
– Despierta! Despierta!
Entonces vieron que los reyes habían dejado regalos para los dos.
Rápidamente Enrique abrió los suyos y Andrés se resistía. Cuando Enrique los abrió era un traje de pistolero y le encantó. A Andrés le entró curiosidad y abrió el suyo. Era otro traje de pistolero junto a 4 entradas para MiniHollywood Oasys. Le cambio la cara, y una sonrisa se apoderó de su rostro.
Rápidamente avisó a sus padres y se fueron a disfrutar de esos espectáculos y decorados. Además de ver a un montón de animales. ¡Lo pasaron en grande!
Al terminar el día, Andrés ya en la cama y antes de cerrar los ojos dijo:
– Gracias queridos Reyes Magos, hoy he vuelto a creer en vosotros.
-Eva G.
